Las proantocianidinas oligoméricas (OPCs) protegen a los vasos sanguíneos frente al envejecimiento

Un estudio presentado en la reunión anual de la Society for Free Radical Biology and Medicine en Indianapolis (USA) ha demostrado que la capacidad antioxidante de las proantocianidinas oligoméricas (OPCs) podría reducir el envejecimiento de los vasos sanguíneos. Esta capacidad se asoció con una disminución en los niveles de un marcador de daño celular, sugiriendo […]

Por Lamberts Española.

Un estudio presentado en la reunión anual de la Society for Free Radical Biology and Medicine en Indianapolis (USA) ha demostrado que la capacidad antioxidante de las proantocianidinas oligoméricas (OPCs) podría reducir el envejecimiento de los vasos sanguíneos. Esta capacidad se asoció con una disminución en los niveles de un marcador de daño celular, sugiriendo que los compuestos ejercen su efecto anti-edad mediante la protección del ADN.

En el estudio se observó que las OPCs retrasaban el inicio de la senescencia inducida por estrés de células endoteliales humanas cultivadas expuestas a rotenona (una sustancia química generadora de estrés oxidativo). En particular, las OPCs disminuyeron los niveles del marcador de daño de ADN y del extremo terminal del ADN (gamma -H2AX), que se ha observado que incrementa según las células envejecen.

El envejecimiento de los vasos sanguíneos se asocia con disfunción endotelial, con angiogénesis alterada y un incremento de la aterosclerosis.  En especial, la aterosclerosis y sus complicaciones asociadas constituyen la principal causa de muerte en el mundo occidental, teniendo los fumadores, los hipertensos y las personas mayores un riesgo mucho más elevado.

Se ha observado que los vasos sanguíneos de personas en etapas iniciales de aterosclerosis o que presentan algún riesgo de desarrollarla muestran un mayor número de células endoteliales envejecidas en comparación con las de personas sanas. Por tanto las OPCs podrían retrasar el envejecimiento de las células endoteliales y ello conllevaría una reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Además, hay que tener en cuenta que estudios previos también han demostrado que las OPCs pueden disminuir de forma significativa la oxidación del colesterol malo (LDL) lo que reforzaría aún más su papel de disminución del riesgo de aterosclerosis.

Referencia: A potential role for oligomeric proanthocyanidins (OPCs) in delaying senescence in human endothelial cells. Presentado en la 15th Annual Meeting of the Society for Free Radical Biology and Medicine en Indianápolis, USA. Noviembre 19-23, 2008.