Omega-3 de pescado relacionado con un menor riesgo de cáncer de próstata

26/06/2007 – Una mayor ingesta de los ácidos grasos omega-3 DHA (ácido docosahexaenoico) y EPA (ácido eicosapentaenoico) puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata en un 40 por ciento, según un nuevo estudio de Harvard. La ingesta del ácido linoleico Omega-6 (18: 2n-6) también se asoció con un menor riesgo de la enfermedad, […]

Por Lamberts Española.

26/06/2007 – Una mayor ingesta de los ácidos grasos omega-3 DHA (ácido docosahexaenoico) y EPA (ácido eicosapentaenoico) puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata en un 40 por ciento, según un nuevo estudio de Harvard. La ingesta del ácido linoleico Omega-6 (18: 2n-6) también se asoció con un menor riesgo de la enfermedad, se encontraron los ácidos grasos que resultan del metabolismo del ácido linoleico, los ácidos gamma-linolénico y dihomo-gamma-linolénico. para aumentar el riesgo de cáncer de próstata, agregando a un creciente cuerpo de evidencia que vincula una mayor proporción de ingesta de Omega-3 a Omega-6 para mejorar la salud. «Nuestros datos sugieren que la ingesta de PUFA es poco probable que aumente el riesgo de cáncer de próstata, y algunos de ellos, particularmente los ácidos grasos n-3 de cadena larga y linoleicos, en realidad pueden disminuir el riesgo de desarrollar tumores de próstata clínicamente agresivos», escribió el autor principal Jorge Chavarro de la Harvard School of Public Health. Más de medio millón de casos nuevos de cáncer de próstata se diagnostican cada año en todo el mundo, y el cáncer es la causa directa de más de 200,000 muertes. Más preocupante, la incidencia de la enfermedad está aumentando con un aumento del 1,7 por ciento en 15 años. «Debido a que la ingesta de grasas poliinsaturadas puede ayudar a prevenir otras enfermedades crónicas comunes, en particular las enfermedades cardíacas y la diabetes, nuestros hallazgos, si otros estudios lo confirman, pueden tener una implicación más amplia en la prevención de enfermedades crónicas», agregó Chavarro. El estudio anidado de casos y controles, publicado en línea antes de la impresión en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, comparó los niveles sanguíneos de ácidos grasos poliinsaturados en 476 hombres diagnosticados con cáncer de próstata y la misma cantidad de controles sanos. Al comparar a los hombres con los ácidos grasos n-3 de cadena larga más altos y más bajos (EPA, DPA, DHA), Chavarro y sus colaboradores informan que la ingesta más alta se asoció con una reducción del 41 por ciento en el riesgo de cáncer de próstata. El consumo de ácido linoleico también se asoció con una reducción en el riesgo del 38 por ciento, comparando las ingestas más altas con las más bajas. Los niveles sanguíneos de ácidos grasos resultantes del metabolismo del ácido linoleico se asociaron con el riesgo de cáncer de próstata, con un aumento del gamma-linolénico asociado con un aumento del 41 por ciento y el ácido dihomo-gamma-linolénico asociado con un aumento del 54 por ciento. «La relación entre PUFA y cáncer de próstata puede ser más compleja que la sugerida por los modelos animales», dijeron los investigadores. «Se requerirán estudios más amplios para evaluar si las asociaciones entre los niveles específicos de ácidos grasos en la sangre y el cáncer de próstata difieren según las características del tumor como lo sugieren nuestros hallazgos, pero no pudieron confirmar», concluyeron. La investigación coincide con otros estudios sobre el tema. En agosto del año pasado, investigadores de la Escuela de Medicina David Geffen de la UCLA informaron que cambiar la ración de omega-3 a omega-6 en la dieta occidental típica podría reducir las tasas de crecimiento tumoral del cáncer de próstata y los niveles de PSA (Clinical Cancer Research, Vol. 12, número 15). Además, investigadores del Instituto Paterson, un instituto de investigación del cáncer financiado por la organización benéfica británica Cancer Research UK y afiliado a la Universidad de Manchester, informaron que las grasas omega 6 aumentaron la propagación de las células tumorales de próstata a la médula ósea, mientras que se observaron ácidos grasos omega-3. para bloquear esta invasión (British Journal of Cancer, doi: 10.1038 / sj.bjc.6603030). Referencia: Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention Published on-line ahead of print, doi: 10.1158/1055-9965.EPI-06-1033 «A Prospective Study of Polyunsaturated Fatty Acid Levels in Blood and Prostate Cancer Risk» Authors: J.E. Chavarro, M.J. Stampfer, H. Li, H. Campos, T. Kurth, and J. Ma