Bocados de nutrición

Estado del yodo durante el embarazo y a las 6 semanas, 6, 12 y 18 meses después del parto.

Septiembre 2020.

La deficiencia de yodo durante el embarazo y en el período posparto puede conducir a un desarrollo infantil deficiente. Nuestro objetivo fue describir el estado de yodo longitudinalmente en las mujeres desde el embarazo hasta los 18 meses después del parto. Además, exploramos si el estado de yodo está asociado con la ingesta dietética, con el uso de suplementos que contienen yodo y con el estado de la lactancia materna. También evaluamos la correlación entre el nivel de yodo materno 18 meses después del parto y el nivel de yodo del niño a los 18 meses de edad.

El estado de yodo se midió mediante la concentración de yodo en la orina (UIC) durante el embarazo (n = 1004), 6 semanas después del parto (n = 915), 6 meses después del parto (n = 849), 12 meses después del parto (n = 733) y 18 meses después del parto (n = 714). La UIC de los niños pequeños se evaluó a los 18 meses de edad (n = 416). Se recopilaron variables demográficas y datos dietéticos.

Se encontró que el nivel de yodo era insuficiente tanto en las mujeres embarazadas como en el posparto. La UIC se encontraba en su punto más bajo a las seis semanas posparto y mejoró gradualmente con el aumento del tiempo posparto. La ingesta de leche y el uso de suplementos que contienen yodo aumentaron significativamente las probabilidades de tener un IUI superior a 100 μg/L. Ni la UIC de las madres, la práctica vegetariana ni la exclusión de la leche y los productos lácteos se asociaron con la UIC de los niños pequeños 18 meses después del parto.

Las mujeres que excluyen la leche y los productos lácteos de sus dietas y/o no usan suplementos que contienen yodo, pueden tener riesgo de deficiencia de yodo. Es posible que las mujeres también tengan un mayor riesgo de disfunción tiroidea y de concebir hijos con un estado de desarrollo no óptimo.

Fuente: Maternal and Child Nutrition