Lamberts Española S.L. Desde 1989 Único distribuidor en España 91 415 04 97
Buscar
Articulos de interés en el campo de la nutrición

Glándula prostática

Los problemas de la glándula prostática son comunes, y no sólo en hombres mayores, aunque generalmente el riesgo se hace más alto cuanto más envejecemos.

Por:

¿Qué es exactamente la próstata?

Es una glándula del tamaño de una nuez que se encuentra entre el pene y la vejiga, envolviendo y rodeando la uretra (el conducto excretor que transporta la orina de la vejiga a través del pene). Es importante para la vida sexual del hombre, y produce líquido prostático (un líquido que se encuentra en el semen).

Cáncer de Próstata: Se vuelve más común a medida que los hombres envejecen, y es raro en menores de 45 años.

Agrandamiento de la próstata: Llamada Hiperplasia Benigna Prostática (HBP). No causa cáncer, pero los síntomas pueden tener un efecto perjudicial en la calidad de vida.

Prostatitis: Inflamación o infección de la próstata. Afecta principalmente a hombres entre 30 y 50 años, pero puede aquejar a hombres de cualquier edad.

Las tres condiciones de la próstata causan necesidad de orinar más frecuentemente y tener dificultades para iniciar o detener la orina. Si experimenta cualquiera de estos síntomas, es más probable que sean causados por la HBP que por el cáncer de próstata.

Condiciones no cancerosas de la próstata

La hiperplasia benigna de la próstata (HBP o próstata agrandada), y la prostatitis (inflamación de la próstata), son condiciones comunes no cancerosas, siendo la más común la HBP. Cuando la glándula prostática se agranda a causa de un crecimiento excesivo de las células, presiona tanto a la vejiga como a la uretra. Si esto ocurre, puede tener un flujo de orina débil, resultar difícil comenzar a orinar o sentir la necesidad de orinar con frecuencia porque no está vaciando la vejiga completamente, teniendo goteo antes y después de orinar. Otros síntomas de la HBP incluyen la sangre en la orina (hematuria).

Los expertos todavía no están seguros de por qué algunos hombres sufren de agrandamiento en la próstata y otros no, pero creen que puede tener algo que ver con los cambios en los niveles hormonales a medida que envejecen. Y aunque muchos de los síntomas de la HBP son similares a los de algunos tipos de cáncer de próstata, tener HBP no aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

Tratamiento de la HBP

Si sus síntomas son leves, es posible que no necesite tratamiento, aunque la HBP de moderada a severa generalmente se trata con medicamentos recetados que ayudan a reducir la glándula prostática agrandada o a relajar los músculos de la vejiga. Los tratamientos quirúrgicos por lo general sólo se recomiendan a los hombres con síntomas graves de agrandamiento de la próstata.

Prostatitis

La inflamación de la glándula prostática causa síntomas similares a la HBP, pero también causa otros síntomas como dolor pélvico y/o testicular, dolor durante la eyaculación, y dolor en el área entre el ano y la parte posterior del escroto llamada perineo (esto puede ser peor cuando se está sentado por mucho tiempo). El dolor durante la micción también puede ser un síntoma, pero es menos común y más probable que sea causado por una infección del tracto urinario.

La buena noticia es que la prostatitis es relativamente fácil de tratar, y la mayoría de los hombres se recuperan en unas pocas semanas o meses (aunque algunos pueden tener síntomas por más tiempo).

Cáncer de próstata

El cáncer de próstata es raro en hombres menores de 45 años. Según Cancer Research UK, se desarrolla cuando una sola célula en la próstata comienza a multiplicarse fuera de control y forma un tumor.

Los síntomas son a menudo similares a los de HBP. Los menos comunes incluyen sangre en la orina o semen, disfunción eréctil y dolor en la espalda baja, pelvis y piernas. Los expertos creen que hay varias cosas que pueden aumentar su riesgo de desarrollar cáncer de próstata, incluyendo la edad, historia familiar y genética, peso, cantidad de ejercicio, dieta y origen étnico.

¿Cómo es tratado?

Si se diagnostica, es posible que no necesite ningún tratamiento si el cáncer se encuentra en una etapa temprana y no está teniendo ningún síntoma. Sin embargo, si necesita tratamiento, dependerá de una variedad de factores, como el tipo y el tamaño del tumor, si se ha propagado a otras partes del cuerpo, y su estado general de salud. Los tratamientos incluyen la cirugía para extirpar la próstata, la radioterapia y la terapia hormonal.

Ayudas para mantener la próstata saludable

 1) Los hombres que viven en países mediterráneos tienen una tasa relativamente baja de cáncer de próstata. Las frutas, los vegetales, el ajo, el aceite de oliva, los pescados y particularmente los tomates pueden tener un efecto protector contra el cáncer de próstata. Se piensa que una sustancia en los tomates llamada licopeno, (fitoquímico vegetal) está relacionado con la salud positiva de la próstata.

2) Una dieta saludable y equilibrada puede ayudar a mantener un peso bajo, lo que puede reducir el riesgo de cáncer de próstata también. Trate comer al menos cinco porciones de frutas y verduras todos los días, y opte por fuentes de proteína que no sean de carnes roja, (ej: pollo, pescado y frijoles /legumbres).

3) Según la Sociedad Americana del Cáncer, los hombres que ya han tenido cáncer de próstata pueden tener un mayor riesgo de recaída si fuman, en comparación con los que no fuman. También los fumadores son más propensos a tener una forma agresiva de cáncer de próstata.

4) Los hombres que hacen ejercicio regularmente tienen un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata y HBP, por lo que debe proponerse realizar al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada cada semana.

5) Actualmente se piensa que el alcohol no tiene ningún efecto sobre el cáncer de próstata, pero de acuerdo con el NHS a hombres con HBP se les puede aconsejar beber menos alcohol y cafeína.

Algunos suplementos naturales pueden ayudar a aliviar los síntomas del agrandamiento.

Saw Palmetto: Esta planta nativa de América del Norte, contiene una amplia gama de componentes químicos biológicamente activos y también es utilizada como tratamiento médico aceptado para la HBP en varios países. Algunos estudios sugieren que es al menos tan eficaz como los tratamientos convencionales para HBP, pero sin sus efectos secundarios (i). Los expertos aconsejan tomar saw palmetto durante cuatro a seis semanas antes de que se note cualquier beneficio.

Beta sitosterol: Una mezcla de compuestos similares al colesterol llamada sitosteroles y sitosterolinas. El beta-sitosterol se utiliza principalmente para el tratamiento de la HBP. Las investigaciones sugieren que tomar beta-sitosterol puede ayudar a reducir algunos síntomas (ii), aunque los expertos aún no pueden explicar cómo.

Zinc: Un mineral importante y ampliamente reconocido como un nutriente clave para la salud de la próstata. En un estudio, el 74% de los hombres que tomaron un suplemento de zinc encontró que sus glándulas prostáticas agrandadas se habían vuelto más pequeñas (iii). Los expertos recomiendan evitar tomar 30 mg o más de zinc, ya que estas dosis pueden agotar los niveles de cobre en el cuerpo.

Aceites de pescado: Los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en los aceites de pescado tienen un efecto anti-inflamatorio. También hay pruebas de que los hombres con HBP tienen niveles de omega-3 más bajos de lo normal (iv).

Vitamina D: Algunos investigadores creen que puede haber un vínculo entre la vitamina D y el cáncer de próstata. Un estudio ha descubierto que los hombres con niveles más bajos de vitamina D pueden tener un mayor riesgo que aquellos con niveles más altos (v). Los niveles bajos de vitamina D también se han asociado con HBP (vi).

 

Referencias:

(i) Carraro JC, Raynaud JP, Koch G, et al. Comparison of phytotherapy (Permixon) with finasteride in the treatment of benign prostate hyperplasia: a randomized international study of 1,098 patients. Prostate. 1996;29:231-240.

Debruyne F, Koch G, Boyle P, et al. Comparison of a phytotherapeutic agent(Permixon) with an alpha-blocker (Tamsulosin) in the treatment of benignprostatic hyperplasia: a one-year randomized international study. Eur Urol. 2002;41:497-507.

(ii) Berges RR, Windeler J, Trampisch HJ, et al. Randomised, placebo-controlled, double-blind clinical trial of beta-sitosterol in patients with benign prostatic hyperplasia. Beta-sitosterol Study Group. Lancet. 1995;345:1529-1532.

(iii) Klippel KF, Hiltl DM, Schipp B. A multicentric, placebo-controlled, double-blind clinical trial of beta-sitosterol (phytosterol) for the treatment of benign prostatic hyperplasia. German BPH-Phyto Study group. Br J Urol. 1997;80:427-432.

Klippel KF, Hiltl DM, Schipp B. A multicentric, placebo-controlled, double-blind clinical trial of ß-sitosterol (phytosterol) for the treatment of benign prostatic hyperplasia. Br J Urol 1997;80:427-32.

(iv) Yang YJ, Lee SH, Hong SJ, Chung BC. Comparison of fatty acid profiles in the serum of patients with prostate cancer and benign prostatic hyperplasia. Clin Biochem 1999 Aug;32(6):405-9.

(v) Shui IM, Mucci L a, Kraft P, et al. Vitamin D-related genetic variation, plasma vitamin D, and risk of lethal prostate cancer: a prospective nested case-control study. J. Natl. Cancer Inst. 2012;104(9):690-9. doi:10.1093/jnci/djs189.

(vi) Yalcinkaya S, Eren E et al. Deficiency of vitamin D and elevated aldosterone in prostate hyperplasia. Adv Cllin Exp Med. 2014 May-Jun;23(3):441-6.

Información sobre cookies

Utilizamos cookies para facilitar la navegación y mejorara la experiencia del usuario. Si continua navegando, consideramos que consiente su uso. Mas información en nuestra Política de Cookies. ACEPTAR

Lamberts Española S.L.
Único distribuidor en España
HOMEPAGE Lamberts

Autenticidad

Lamberts Española es desde 1989 el único distribuidor autorizado de los productos LAMBERTS® en España y Gibraltar. La calidad y seguridad pueden ser imitadas, pero no logradas.