Breve Historia del Jengibre

Breve historia del Jengibre. Una maravillosa hierba, que fue utilizado ya por los antiguos griegos y romanos alrededor del año 750 a. C, siendo introducido en África por los portugueses, y llevado a las islas Antillas durante el siglo XV por los españoles.
Al igual que muchas hierbas medicinales, gran parte de la información se ha transmitido de boca en boca con poca evidencia científica controlada. Sin embargo, en los últimos años, investigaciones científicas más organizadas se han centrado en los mecanismos y objetivos del jengibre y sus diversos componentes eficaces como agente antiinflamatorio y antioxidantes.

Raíz de jengibre

El jengibre, cuyo nombre científico es Zingiber officinale, es una planta rizomatosa que crece en los bosques lluviosos tropicales de la India. Crece hasta alcanzar los 2m de altura, y tiene hojas lineares de 5-25cm de largo por 1-3cm de ancho. Pero sin duda, lo que más interesa son sus rizomas, que es el tallo horizontal del que crecen las raíces y la principal porción de jengibre que se consume por su importancia nutritiva. Su aroma especiado se debe, principalmente, a la presencia de cetonas, particularmente los gingeroles, que son los que parecen ser el principal componente del jengibre.

Esta especia fue utilizada por los antiguos griegos y romanos alrededor del año 750 a. C. En el siglo II, el jengibre aparece en una relación de importaciones hechas en Alejandría (Egipto) procedente del Mar Rojo, y sujetas a derechos de aduana por Roma. Después de la pimienta, era el jengibre la segunda especia en orden de preferencia por parte de los romanos, siendo un producto muy buscado en Europa, incluso después de la caída del Imperio Romano. Luego su comercio, fue controlado por negociantes árabes.

Galeno, médico, cirujano y filósofo griego, y considerado uno de los más completos investigadores médicos de la edad antigua, lo utilizaba como medicamento para corregir los tumores, defectos del cuerpo y en tratamientos de parálisis causados por exceso de flema. Avicena, reconocido médico musulmán, lo recomendaba como afrodisíaco, altamente beneficioso en el tratamiento de la «debilidad sexual”.

Los portugueses lo introdujeron en África, y durante el siglo XV los españoles lo llevaron a las islas Antillas. Se sabe que Francisco de Mendoza, sembró en Nueva España (actual México) pimienta, clavo de olor y jengibre, siendo este último el que mejor resultado dio, considerándolo bueno para los guisados y como ayuda a la digestión.

El jengibre no solo era sabroso, si no que tenía propiedades que ayudaban a conservar el pan. Según la leyenda francesa, el pan de jengibre fue traído a Europa en el 992 por el monje armenio, Gregorio de Nicópolis, quien vivió durante siete años en Bondaroy, Francia, cerca del pueblo de Pithiviers, lugar donde enseñó a cocinarlo a sacerdotes y otros cristianos.

Otra leyenda medieval la relaciona con el nacimiento de Jesús, que atestigua en un documento griego del siglo VIII de presunto origen irlandés y traducida al latín con el título “Collectanea et Flores”, que además de oro, incienso y mirra obsequiados por tres «sabios de oriente» (magos), el jengibre fue el regalo de un hombre sabio (magus) que no pudo completar el viaje a Belén. Mientras se recuperaba en sus últimos días en una ciudad de Siria, el mago le dio su cofre de raíces de jengibre al rabino que amablemente lo había cuidado en su enfermedad. El rabino estaba acostumbrado a que sus jóvenes estudiantes hicieran casas de pan para comer. El Mago sugirió agregar jengibre molido al pan para darle sabor.

Se cree que el pan de jengibre se horneó por primera vez en Europa a fines del siglo XI, y tal como lo conocemos hoy, desciende de las tradiciones culinarias europeas medievales. En los siglos XIII y XIV, el valor de una libra de jengibre equivalía al costo de una oveja.

Su nombre actual proviene del inglés medio gingivere, pero esta especia se remonta a más de 3000 años de la palabra sánscrita srngaveram, que significa «raíz de cuerno», según su apariencia. En griego se llamaba ziggiberis y en latín zinziberi. No está relacionado con los jengibres silvestres del hemisferio norte (Asarum spp.), cuyas raíces tienen propiedades aromáticas similares, pero no deben consumirse ya que contienen ácido aristolóquico, un compuesto asociado con daño renal permanente.

Otras plantas de esta familia que se usan como especias son el cardamomo (Elettaria cardamomum), la galanga (Alpinia galanga) y la cúrcuma (Cúrcuma longa), mientras que la mayoría de las otras casi 1300 especies de la familia se cultivan principalmente como plantas ornamentales.

Además de su valor culinario, se usa con fines medicinales para varias dolencias. Debido a que el jengibre y sus metabolitos parecen acumularse en el tracto gastrointestinal, las observaciones consistentes de sus efectos en esta área no son sorprendentes. Se ha dicho que ejerce una variedad de poderosos efectos terapéuticos y preventivos, y durante miles de años se usó para el tratamiento de dolencias tales como: resfriados, náuseas, artritis, migrañas e hipertensión.

Al igual que muchas hierbas medicinales, gran parte de la información se ha transmitido de boca en boca con poca evidencia científica controlada. Sin embargo, en los últimos años, investigaciones científicas más organizadas se han centrado en los mecanismos y objetivos del jengibre y sus diversos componentes eficaces como agente antiinflamatorio y antioxidantes. Investigaciones médicas han comprobado que la raíz de jengibre es un efectivo tratamiento contra las náuseas causadas por los mareos en medios de transporte. Las propiedades medicinales, químicas y farmacológicas del jengibre han sido ampliamente revisadas.

Se ha sugerido precaución al tomar jengibre debido a una asociación aparente del jengibre con incidencias reportadas de mayor riesgo de sangrado después de la cirugía, o si se toma con medicamentos anticoagulantes. Sin embargo, los datos no son concluyentes.

Los productos de jengibre están hechos de raíz de jengibre fresca o seca, o de la destilación al vapor del aceite de la raíz. Puedes encontrar extractos de jengibre, tinturas, cápsulas y aceites. También se puede comprar la raíz fresca y hacer un té. El jengibre es una especia de cocina común, y se encuentra en una variedad de alimentos y bebidas, incluido: el pan de jengibre, las galletas de jengibre, los palitos de jengibre y la cerveza de jengibre. 

Referencias Bibliográficas:

https://infoagro.com.ar/cual-es-el-origen-del-jengibre-y-que-usos-tiene.

https://es.wikipedia.org/wiki/Zingiber_officinale

https://www.ecured.cu/Jengibre

https://hort.extension.wisc.edu/articles/ginger-zingiber-officinale/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK92775/

https://www.mountsinai.org/health-library/herb/ginger

https://en.wikipedia.org/wiki/Gingerbread_house

Autor: Lamberts Española.

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